La guerra en casa es aquella que nunca puedes ganar.

El insomnio tiene vuestro grito.
Mis manos atadas,
mil bocas cosidas.
Menos la vuestra, que aulla
siempre gritando.
¿Acaso no veis que sois los mismos?
Hijos irreconocibles del tiempo
hijos del hijo, padre
y tú, algún día lo serás
si esta batalla no te consume.

Recuerda – estoy segura de que lo harás –
la guerra que un día creíste ganada.

Escrito durante la Escuela de Escritores Noveles de 2016.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s